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Author - Centro de Terapia Online

Ruth Fernandez Matia - Doctoralia.es

Cómo nos afecta vivir con miedo

Cómo nos afecta vivir con miedo. Empezamos por definir lo que es el miedo exactamente. El miedo es una emoción básica que todos tenemos desde que nacemos, con el objetivo de sobrevivir. A lo largo de la historia, nos ha ayudado a adaptarnos y nos ha llevado a donde estamos ahora.

Muchas especies animales no han podido sobrevivir porque no han tenido ese modelo de supervivencia, el miedo nos protege de las amenazas. En el principio de los tiempos, la amenaza era un depredador y el miedo era nuestra respuesta para avisarnos, protegernos y sobrevivir.

El miedo además es evolutivo, quiere decir que desde pequeños vamos superando y pasando diferentes miedos desde pequeños, el miedo a la oscuridad, a los monstruos y según la edad, pero a veces nos quedamos anclados a un miedo y no nos deja evolucionar.

Ahora en la sociedad en la que vivimos, las amenazas son otras, pero la respuesta es la misma. El sistema nervioso simpático es el que te hace estar alerta, con esa sensación de alarma que te impulsa a luchar contra la amenaza o escapar.

Podemos decir que hay dos tipos de miedo, el miedo por así decirlo positivo o adaptativo, que nos hace ser prudentes y estar alertas.

Y el otro miedo, el miedo tóxico, que nos puede afectar física y psicológicamente. Se trata de un miedo continuo no justificado, cronificado en el tiempo. Puede ser un miedo al rechazo, a la soledad, miedo a enfermar, cualquier miedo mantenido en el tiempo nos puede generar unos efectos negativos en nuestra salud física y mental.

Aplicado a la pandemia actual y teniendo como amenaza el virus, se podría decir que hay un miedo lógico al contagio y a la crisis económica, nos hace ser cautos, ser precavidos, mantener las medidas de seguridad, la mascarilla, la distancia, nos puede hace tomar decisiones, ahorrar, cosas en las que ese miedo nos puede ayudar. Pero si se descontrola puede convertirse en miedo tóxico injustificado, que se cronifica en el tiempo y puede traernos problemas de salud, tanto mental como físicamente. Como con cualquier amenaza, debemos estar alertas y tomar precauciones, pero sin obsesionarnos.

Cómo nos afecta vivir con miedo

Con el miedo tóxico, notamos por ejemplo que la hormona del estrés, el cortisol, aumenta y genera en nuestro cuerpo efectos negativos, produce cambios físicos y psicológicos que van desde problemas de sueño, a problemas digestivos, subidas de tensión, ansiedad o migrañas.

Y todo es un ciclo, si no duermes bien, por el día estarás más irritable, con menos energía, rendirás menos y tu sistema inmunológico se verá debilitado, lo que puede provocar a su vez, otras enfermedades. como nos afecta vivir con miedo como nos afecta vivir con miedo El miedo y el cansancio que provoca nos puede afectar también a la memoria, a la concentración y a la toma de decisiones.

La ansiedad puede provocar presión, alteraciones en el aparato digestivo. El aumento de cortisol produce inflamación y gastritis.

Un estrés elevado y alargado en el tiempo, te puede derivar también en trastornos obsesivo-compulsivos, en un trastorno de ansiedad, o ataques de pánico, o en fobias.

Para reducir ese miedo hay técnicas que nos pueden ayudar, tenemos que bajar el cortisol y subir la oxitocina. Todos somos química, cada uno/a de nosotros es como una farmacia natural. Podemos conseguirlo aumentando el ejercicio físico, con ello aumentaremos la serotonina y la dopamina, nos sentiremos mucho mejor.

La alimentación sana y equilibrada también nos ayudará mucho. Intentar dormir 7 u 8 diarias es fundamental, lo podemos conseguir con relajación, meditación, con ejercicios de mindfulness.

No hay que tratar de anticiparse en el tiempo, preocupándonos por problemas futuros que todavía no existen y puede que nunca lo hagan, tenemos que intentar vivir en el presente. No alimentar esos pensamientos negativos de futuro, intentar bloquearlos con pensamientos positivos.

Eliminemos los pensamientos sobre hechos que no podemos controlar, para centrarnos en los que sí están en nuestra mano, buscando soluciones.

Tenemos que aprender a que el pensamiento fluya, es decir que el pensamiento entre y salga, no nos quedemos enganchados a él, rumiándolo todo el tiempo.

Dentro de las medidas actuales nos viene bien potenciar nuestra vida social, acercarnos más a las personas que nos aportan energía positiva, no tiene por qué ser un acercamiento en el sentido literal de la palabra. Alejarse de las personas negativas o tóxicas. ¿Te ayudamos? +34 664 87 33 45. Ruth Matía  
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Celos infantiles entre hermanos

Celos infantiles entre hermanos. Los celos infantiles son muy frecuentes entre hermanos. Hay que analizarlos según sus edades, no es lo mismo tener 2 añitos y que nazca un hermano, a tener 5. Pero siempre hay unas mismas pautas que se pueden adaptar según la etapa de la vida, y que pueden ayudar a los más pequeños y a sus papás.

Cuando son muy pequeños y de repente llega un hermanito a la familia, antes de que llegue, es importante que los padres vayan anticipándose, es bueno prepararlos con suficiente tiempo, ya incluso desde el embarazo, a partir del tercer o cuarto mes, para que tengan tiempo suficiente de adaptarse.

Desde los 2 años empiezan a comprender, no el concepto exacto de hermanito, pero sí el que puede venir alguien más y que el amor se puede repartir, es importante hacérselo saber.

Los celos infantiles son una reacción natural. Es normal que tengan miedo de perder el cariño de los padres. Pero si empezamos a prepararles ya desde el principio, hacerles participar un poco de todo lo que va sucediendo, en la elección del nombre, de la ropita, para que lo vaya viendo como algo normal, de lo que él o ella también forma parte. Porque si se encuentra de repente con un bebé, sin haber pasado por ninguna preparación, le va a costar mucho trabajo adaptarse.

Celos infantiles entre hermanos. Pautas


Por ejemplo, si tenemos que cambiarle de habitación, no hacerlo cuando nazca el bebé, sino unos meses para que se vaya adaptando y no asocie tanto el nuevo cambio con el hermanito/a.

En el momento que nazca y el hermano/a mayor vaya al hospital a conocerlo, es importante que la mamá no lo tenga en brazos en ese momento, porque es demasiado impactante para ellos como primera impresión. La primera noticia que reciba el niño/a debe ser una llamada de su mamá, para contarle que ya ha nacido el bebé.
celos infantiles entre hermanos
Hay que intentar no cambiarle la rutina, para que no note grandes cambios en su vida, para que comprenda que la vida no cambia, manteniendo las mismas costumbres. Por ejemplo, si va alguna actividad extraescolar, hay que seguir llevándole para que siga haciendo las cosas que le gustan, para que tampoco culpabilice a su hermano/a de haber perdido nada.

Intentar prestarle más atención y hacerle participar también con el bebé de cosas que no tengan peligro, por ejemplo, pedirle que sujete sus pies mientras le ponemos cremita, o cambiamos el pañal, para que se sientan importantes y útiles, que no han pasado a un segundo plano. Hacerle preguntas como ¿qué ropa le ponemos hoy? o ¿con qué mantita le abrigamos?

Darle el papel de ejemplo para el hermanito o hermanita transmitiendo mensajes positivos: "si tú te portas bien, tu hermanito/a también lo hará"; "vas a ser muy importante, le vas a enseñar a hablar, a jugar", ...

Si te llama y te pide que vayas, haz lo posible por ir para que no se sientan apartados o desplazados. Si los papás están más ocupados porque el bebé lleva más tiempo, no le estás prestando suficiente atención y al final todo va a más.

Si son más mayores, con 5 ó 6 años, ya podemos delegarles pequeñas tareas más importantes, como por ejemplo, vigila al bebé y avísame si llora, o si se le cae el chupete, léele un cuento...

Ojo con los mensajes que transmitimos los padres, las críticas hacia uno de ellos cuando son más mayores, delante de su hermano, porque al final lo que haces es alimentar esos celos. Hay que reforzarles por igual, animando y premiando el compartan y que se ayuden entre ellos. Hay que evitar cualquier rivalidad o competición, porque es la raíz de los celos infantiles entre hermanos.

Celos infantiles entre hermanos. CONCLUSIÓN

Seguirle dando importancia, dándole pequeños roles, prestándole atención y no cambiarle las rutinas es la base para evitar problemas de celos infantiles entre hermanos.

 
Siguiendo estas pautas evitaremos que los niños vuelvan a conductas regresivas, que vuelvan a chuparse el dedo o hacer pipí en la cama, que vuelvan a las rabietas, ...que todo ello lleva a problemas de comportamiento presentes y futuros. ¿Te ayudamos? +34 664 87 33 45. Ruth Matía  
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Cómo mejorar la autoestima en niños

Cómo mejorar la autoestima en niños. Algo muy importante porque es la base de su desarrollo y podemos evitar, en esas fases iniciales, futuros trastornos de la persona adulta en la que se convertirá.

Cómo detectamos en nuestros hijos si tienen algún problema de autoestima y cómo podemos mejorar la autoestima en niños. Como casi cualquier problema en los pequeños, podemos detectarlo si observamos que padece conductas regresivas; es decir si vuelve a hacerse pis en la cama, si retrocede en su lenguaje o en la forma de expresarse, o en su aprendizaje, si se vuelve a chupar el dedo. Son digamos, llamadas de atención para los padres.

Los niños que no confían en sí mismos, no se atreven a participar en proyectos nuevos, cuando hay una nueva actividad y ellos se quedan atrás, o no quieren participar. Suelen ser niños más tímidos, que les cuesta más trabajo hacer amiguitos, porque son inseguros y algunos incluso con tendencias algo agresivas, o son más irritables.

Lo ideal es acudir a un profesional para averiguar a tiempo, qué es lo que le está sucediendo. Si es un problema de baja autoestima, tenemos que dedicarles más tiempo de calidad, dedicarles más tiempo solo a ellos y no mientras hablamos por teléfono, trabajamos o cocinamos. Es preferible dedicarles menos tiempo, pero que ese tiempo sea de calidad y sirva de algo, no que simplemente, les hagamos compañía. Tenemos que comunicarnos con ellos e interactuar, dedicándoles un tiempo en exclusiva de calidad y no a medias.

Un detalle que observo, es que cuando los adultos se encuentran las conversaciones que tienen sobre los niños son negativas, "fíjate que me trajo los deberes sin hacer" o que hizo esto, o hizo lo otro. Comentando travesuras o errores delante suya. Hay que intentar un poco lo contrario, comentar delante de ellos cosas positivas, porque al final con lo que se quedan es con eso que les daña la autoestima, con la crítica. como mejorar la autoestima en niños

Otra cosa muy importante es apoyarles, cuando están haciendo algo mal, incluso desde que son bebés y empiezan a encajar las piezas de los puzzles. Cuando ya tienen cinco o seis años, decirles "yo estoy aquí para apoyarte, tranquilo/a" porque así ayudamos a cómo mejorar la autoestima en niños, apoyándoles descubriendo los fallos y aciertos con el ensayo y error, tienen que aprenderlo sin miedo a equivocarse y para eso es fundamental, una buena autoestima.

Ayudarles a empezar a tomar pequeñas decisiones, darle dos opciones que no importe mucho si son o no correctas, para que aprenda a decidir por sí mismos y a ser más independientes.

Es bueno dejarles a partir de los dos añitos a que intenten vestirse solos, empezarles a dar la opción de ser algo más autónomos y reforzando las conductas positivas. Cuando el niño/a hace algo mal, significa que lo que ha hecho está mal y no que el niño/a sea malo/a.

A veces sin darnos cuenta, en el lenguaje y la forma de comunicarnos, les estamos generando etiquetas, si a un niño/a muy travieso/a le decimos constantemente lo malo/a que es, se lo va creer, lo va a interiorizar, lo que hace está mal, pero no hay que decirle que es malo/a.

A partir de los 9 ó 10 años, cuando por ejemplo les sale mal un problema de matemáticas y se pone a llorar por la frustración, entonces ahí ya vemos que eso puede repercutir en su futuro, a la hora de estudiar, por eso es importante cómo nos comunicamos con ellos, apoyarles en los errores, para que se sientan fuertes y lo vuelvan a intentar.

Conclusión. Cómo mejorar la autoestima en niños


Hay frases que pueden ayudar a fomentar esa autoestima, por ejemplo, "sabes que te quiero mucho, si necesitas algo, te ayudo". Son mensajes que se van quedando grabados y que hacen mucho bien, "estoy orgulloso/a de ti", también nosotros como padres, nos ayudan a expresar a nivel emocional, ese te quiero, me siento orgulloso/a, o cuando cometan un error "venga, no pasa nada, inténtalo otra vez, al final lo conseguirás"

Resumiendo, hay que dedicarles tiempo de calidad, es lo más importante, reforzar las cosas positivas, apoyarles en los errores, premiar el esfuerzo, animar a que lo intenten de nuevo, tener mucho cuidado con el lenguaje negativo que utilizamos con ellos o delante de ellos. La autoestima con la que crecen los niños, será en parte la que tengan de adultos y es algo importantísimo para su desarrollo. ¿Te ayudamos? +34 664 87 33 45. Ruth Matía
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Divorcio con hijos

Divorcio con hijos. Cada vez se toma más conciencia, afortunadamente, del papel de los niños en esta complicada situación. Ya que cuando se forma una familia, una separación, también afecta y mucho, a los hijos de la pareja, en mayor o menor grado, dependiendo de su edad, de su resiliencia y de las circunstancias que rodean el divorcio.

Hay que mirar también por ellos y seguir unas pautas para que el proceso de un divorcio con hijos, sea lo menos traumático posible. Psicológicamente en niños muy pequeñitos, también afecta mucho. Por ejemplo, en niños de 2 a 6 añitos, podemos ver que pueden acudir a la consulta porque han cogido conductas regresivas, vuelven a hacerse pipí en la cama, vuelven a chuparse el dedo, tienen rabietas muy exageradas, o lloran sin saber por qué. Algunas conductas somatizan después en dolores de estómago, o dolor de cabeza.

En niños más mayores, de 7 a 12 años, suelen tener conductas más agresivas. Los efectos pueden reflejarse incluso en las notas, terminando en muchos casos en fracaso escolar. En los indicios nos podemos dar cuenta, si el profesor/a nos avisa de que está bajando el rendimiento escolar, que no tienen el mismo nivel de atención, que su comportamiento en clase está cambiando... A partir de los 7 años, los niños pueden entrar en el juego de la manipulación de los padres, que empiezan a utilizarlos como mensajeros o espías.

divorcio con hijos

Divorcio con hijos. Pautas



Tenemos que intentar evitar todo esto ya que el daño emocional y psicológico en estos casos, puede ser grave. Hay que tratar de que sufran lo menos posible, y mantenerles al margen de las discusiones de adultos.

Hay que explicarles con sinceridad y en su lenguaje, la verdad de lo que está ocurriendo en casa, avisarles de los cambios que van a vivir.

En terapia de grupo vemos claramente como afecta el divorcio con hijos en los niños en función de su edad. Lo importante es la sinceridad, explicarles de forma sencilla lo que ocurre y mantenerle al margen de las discusiones, no utilizarles nunca como espías o mensajeros. Los niños al final, se sienten culpables y generan ansiedad.

Los padres deben mantener en común el proyecto educativo de los hijos, a todos los niveles y también de su cuidado psicológico y emocional.

Muchas veces es necesario acudir a un profesional que nos ayude a seguir esas pautas que hagan que los niños, no sufran durante el proceso de divorcio, antes, durante y después. A la larga puede acarrear consecuencias importantes en su desarrollo. Para los niños es como pasar un duelo con sus correspondientes etapas, con sus momentos de rabia, de negación, ansiedad y depresión, hasta aceptar el nuevo escenario. En manos de los padres está, que este proceso sea más o menos rápido y menos traumático de lo que debiera.  ¿Te ayudamos? +34 664 87 33 45. Ruth Matía
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Tipos de Depresión. Endógena, exógena

Tipos de depresión. La depresión puede ser de tipo endógena o exógena, para que nos entendamos, interna o externa. Si viene de fuera, exógena, de causas externas; una enfermedad, un dolor crónico, una pérdida, un cambio... En los casos de depresión exógena, es muy importante acudir a un profesional a tiempo para poderla tratar solo con terapia, ya que, si se prolonga más allá de los seis meses, podría cronificarse, teniendo que recurrir al tratamiento farmacológico, con todo lo que conlleva.

El tipo de depresión endógena, viene por la alteración bioquímica del cerebro, hay personas que están incluso predispuestas genéticamente, que, sin haber vivido ninguna alteración externa, está desarrollando una depresión mayor, no es transitoria. Hay que intentar acudir a un profesional para que evalúe el tipo de depresión que tratamos.

Para que alguien diferencie un tipo de depresión de otro, tenemos que tener en cuenta qué le pasa normalmente a una persona con depresión. Lo primero que solemos ver es que está triste, o que tiene el llanto fácil. Hay diferentes niveles y diferentes grados. Una persona con depresión que no se siente escuchada ni apoyada, puede empeorar. Son importantes las pautas a los familiares para que sepan cómo comunicarse con ellos de forma correcta, ya que sin querer podemos hacerles daño, fomentando ese sentimiento de culpa que ya suelen tener, diciéndoles por ejemplo lo tienen todo, y que no tienen motivos para deprimirse.

Una persona triste, apática, sin ganas de nada, que ha dejado de hacer cosas, que no le hace ilusión nada. Suelen tener baja autoestima y mucho sentimiento de culpabilidad. Tienen esa percepción de que la culpa de todo es de ellos. Incluso su visión general del mundo y todo lo que acontece, es sobre todo negativa. Pueden tener alteraciones de sueño, o del apetito. tipos de depresion

Tipos de depresión y tratamientos

Si la depresión es por causas externas, es decir, un tipo de depresión exógena, el tratamiento más eficaz según estadísticas y estudios, es la terapia cognitivo conductual y es la que trabajamos en nuestro centro de terapia online y en nuestra clínica de León, Psicología Matía. ¿Por qué es la más eficaz? porque es cognitiva, es decir que trabajamos los pensamientos, responsables de las emociones, no se pueden cambiar los hechos, pero sí cómo los percibimos, para así poder cambiar cómo nos sentimos.

Y la parte conductual. Como hemos podido observar seguramente en personas con depresión, suelen ir dejando de hacer cosas, paralizan sus rutinas, porque no tienen motivación, no tienen ganas, están apáticos. Vamos trabajando con ellos nuevas conductas, para que se vayan adaptando otra vez a la vida que llevaban antes.

Si se trata de una depresión endógena, interna, también se trabaja con terapia cognitivo conductual, pero en este caso, es necesaria complementarla con medicación, porque existe una causa física, una alteración bioquímica del cerebro, de los neurotransmisores. Cuando por ejemplo la serotonina está baja, eso nos puede afectar al sueño, al apetito, al deseo sexual.

A veces se trata de distimia, es como la antesala de la depresión, un estado menos grave y que notamos por ese estado ánimo bajo, apatía, pero sin llegar a desencadenar todavía esos síntomas que se diagnostican con la depresión, como es el llanto fácil o el dejar de seguir las rutinas diarias.

El trastorno afectivo estacional, en los cambios de estación, otoño-invierno, cuando nos afecta la luz, es muy habitual y transitorio. El trastorno bipolar, o la depresión mayor, son los trastornos más crónicos.

La depresión puede llegar a ser crónica y/o muy grave, además de derivar en problemas de salud físicos, sobre todo digestivos; úlceras, colon irritable, o también migrañas o dermatitis. Nunca hay que dejar pasar demasiado tiempo, ni dejar sin tratamiento a una persona que la padece.

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Cuidados para una persona con Alzheimer y sus cuidadores

Cuidados para una persona con Alzheimer y sus cuidadores. Una enfermedad que resulta muy familiar a muchas personas por desgracia, cada día más presente en nuestra sociedad. Al ir prolongando más la esperanza de vida, se hace más presente, pero ¿cuáles deberían ser los cuidados para una persona con Alzheimer?

Es interesante aprender lo que es y cómo podemos ayudar para poder manejar mejor, en casa, esta enfermedad. Por ejemplo, cómo adaptar su medio físico, como intentar que la persona pueda comprender mejor nuestros mensajes. Es verdad que cuando hablamos de este tipo de enfermedades, pensamos en el enfermo y a veces nos olvidamos un poco de los familiares, hay que cuidar al que cuida, que al final es quien tiene que estar ahí día y noche. Y a veces nos olvidamos un poquito de los cuidados que ellos necesitan también. Hay que prestarles atención y enseñarles pequeñas pautas, para que puedan convivir de una manera más cómoda y llevadera.

Muchas personas, acuden a consulta para poder descargarse, de toda esa ansiedad acumulada y estrés, por cuidar de alguien con Alzheimer.

Pero sobre todo vamos a centrarnos en esas personas que padecen la temida enfermedad, que es lo más complicado. Es un tipo de demencia que afecta sobre todo a la memoria, pero también a la coordinación de movimientos, al reconocimiento de las personas. Más luego otros trastornos relacionados, como la depresión, alucinaciones, o delirios.

Cuidados para una persona con Alzheimer y sus cuidadores



Se basa en diferentes fases. En la primera, se va notando esa pérdida de memoria, esa desorientación tempo-espacial no saben, no saben en qué día están, o el lugar, a veces incluso confunden la época/el año.

Es bueno que en casa tengan a la vista calendarios bien grandes, hay una técnica que es la orientación a la realidad, que consiste en decirle todos los días en qué fecha estamos, dónde se encuentran y con quien. Como si estuviéramos en la radio "buenos días, hoy es... y estamos en... " Todo ello para situarles en el día, lugar y compañía correcta. Incluso recordarles la estación en la que estamos, o noticias que hayan sucedido. Pueden parecer gestos sin importancia, pero son muy importantes para ayudarles a situarles y no se sientan tan perdidos, e inseguros. Pensemos que muchas veces con la tercera edad las personas, se vuelven de nuevo un poco como bebés, como niños, si sumamos además esa pérdida de memoria y de coordinación, necesitan un apoyo extra de confianza y seguridad. Cuidados para una persona con Alzheimer Facilita el acceso a sus objetos cotidianos, guárdalos siempre en los mismos lugares, para que no les cueste trabajo encontrarlos y al mismo tiempo, ayudarles a recordar las actividades cotidianas. Evítales momentos de estrés, aglomeraciones, que tengan una temperatura adecuada, un ambiente tranquilo, sin muchos ruidos.

Ante una alucinación o delirio, debemos retirar la atención, desviarla hacia otro asunto, nunca seguirles el juego, porque alimentaríamos su ansiedad.

Tenemos que transmitir mensajes claros y sencillos, concisos, fáciles de entender y sin rodeos. Es bueno que les pongamos ejercicios como a los niños, para que escriban, dibujen, que cosan botones para coordinar el movimiento, enhebrar el hilo con el alfiler y coser un botón son tareas que a ellos les vienen muy bien; cortar y pegar, los pasatiempos, los puzles... Con todo ello ayudamos un poco a retrasar el progreso de la enfermedad y también, para que desconecten un tiempo del cuidador.

Es importante que el cuidador recuerde conservar la paciencia, son personas que hay que repetirles mucho las cosas, que se ponen nerviosos, y su vía de escape muchas veces es precisamente la persona que les cuida, con la que más contacto tienen, es un trabajo duro y la convivencia no es fácil.

Es necesario que muchas veces el cuidador también acuda a consulta para que se relaje y descargue tensiones, no solo para aprender a cuidar al enfermo.

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Ir al psicólogo funciona. Cómo sentirse bien mentalmente

Ir al psicólogo funciona. Para saber cómo sentirse bien mentalmente, siempre viene bien el consejo de un profesional experto por muchas y diferentes cuestiones.

Hay que cambiar un poco esa mentalidad de ir al psicólogo solo cuando ya tenemos el problema. Como hemos comentado en otras ocasiones, hay que prestar atención a la prevención, antes de que surja el problema, para así saber cómo evitarlo o gestionarlo, fomentar el desarrollo personal, la relajación, el control de la respiración, la inteligencia emocional, el coaching ahora tan de moda y muchas otras cosas que nos ayudan en nuestra vida cotidiana, incluso en nuestro trabajo.

Consejos muy sencillos que se pueden aplicar en el día a día. Principios básicos que si se aplican mejoraremos y como hemos comentado muchas veces, controlar los pensamientos significa controlar nuestras emociones, así controlaremos lo que sentimos. No podemos olvidar nunca la importancia que tienen los pensamientos sobre nuestra actitud, cada pensamiento genera una emoción. No siempre es fácil porque si estamos pasando por un mal momento, es complicado controlar esos pensamientos por la situación que nos angustia y que nos estresa y que acabamos de vivir.

Nuestra mente está preparada para la supervivencia y para avisarnos de los peligros, el famoso "y si..." "cuidado con..." que muchas veces en lugar de protegernos, nos bloquea y que siempre nos acaba destacando el lado pesimista. Está bien tener en cuenta todos los puntos de vista, pero hay muchas personas que solo ven lo negativo, como mínimo tenemos que intentar ver las dos caras, lo positivo y lo negativo, porque casi siempre lo hay.

Ir al psicólogo funciona para saber cómo sentirse bien mentalmente

Escribir es muy terapéutico, escribir nuestros pensamientos, tanto los positivos como los negativos, nos puede ayudar mucho. Escribir todo lo que pensamos para luego leerlo y analizar lo que estamos pensando. De esta forma nos damos cuenta de que hay muchos de esos pensamientos, que son inútiles que no nos aportan nada y podemos evitarlos. Y plantearnos si realmente eso que hemos escrito, nos acerca o nos aleja de la vida que queremos vivir, todo lo que te aleje hay que eliminarlo, son barreras.

Otra cosa que nos puede ayudar mucho es analizar y evaluar cómo son nuestras relaciones personales, así nos damos cuenta muchas veces de que alguna de esas relaciones personales o laborales, no nos está dejando fluir, nos estresa, el preguntarnos ¿Cómo son mis relaciones con los demás? Eso nos puede ayudar a identificar alguna relación tóxica.Ir al psicologo funciona

¿Nos cuesta trabajo decir que no? Es otra pregunta que deberíamos hacernos, eso también puede ser un bloqueo importante que nos está impidiendo ser feliz.

También tenemos que recordar que de vez en cuando hay que dedicarnos tiempo, tiempo por y para ti. De las 24 horas que tiene el día, ¿Cuánto tiempo dedicas por y para ti? A veces demasiado poco, a veces nada. Pues hay que plantearse dedicarnos como mínimo 15, 30 minutos para hacer lo que nos apetezca, un baño relajante, un paseo, cualquier cosa que nos haga sentir bien.

Tener una ilusión, una meta, es algo fundamental para ser feliz, no dejarnos llevar por la rutina, intentar siempre tener en mente una ilusión, un proyecto. Es algo muy importante pero que, si no lo fomentamos, con los años y la monotonía se va perdiendo. Nos centramos demasiado en la rutina del día a día y se pierden esos deseos, esos proyectos y con ellos la esperanza de cumplirlos. Siempre que hay intentar tener algún objetivo y luchar por ello, que se consigue bien, que no, has luchado y por lo tanto en el camino, ya has mejorado.

Podemos empezar a seguir estos consejos por ejemplo cambiando pequeños hábitos, como apuntarnos a un curso, al gimnasio... Siempre estamos esperando que sea la vida la que nos sorprenda y la mayoría de las veces, tenemos que ser nosotros mismos quienes los que debemos invertir las cosas para salir de esa monotonía y recuperar las ilusiones, el cambio está en nuestras manos. Ir al psicólogo funciona, pero los procesos llevan tiempo y sobre todo, no hay que dejarlo todo siempre en manos de otras personas o del propio destino, debemos ser nosotros los que pongamos algo de nuestra parte, un pequeño esfuerzo.

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Cómo detectar una enfermedad mental

Cómo detectar una enfermedad mental. Hay muchas personas que sufren enfermedades mentales en mayor o menor grado y no se dan cuenta. Y aunque hemos avanzado e invertido mucho en lo que a salud mental se refiere, hace falta una mayor mentalización en la gente, hay que cuidar la salud mental de forma preventiva, al igual que cuidamos de la salud física. Acudir a un psicólogo antes de que la enfermedad aparezca, porque al final, la salud es un equilibrio entre la salud física y la mental.

La salud mental incluye también el bienestar emocional, no solo el bienestar psicológico y social, aprender a manejarnos ante una situación de estrés o por ejemplo la situación que estamos viviendo ahora, es igual de importante que prevenir enfermedades físicas.

Se están rompiendo muchas barreras y tabús en cuanto a la salud mental, aunque todavía queda mucho camino por recorrer. Hasta hace poco, nos costaba reconocer que íbamos al psicólogo, como que nos avergonzábamos. Ahora poco a poco se está normalizando, igual que cuidamos de nuestro cuerpo, debemos cuidar también nuestra mente, por eso siempre insistimos en la prevención, que tendría que hacerse desde la infancia, el normalizar, desde el principio, el hablar de las emociones, exteriorizar.

Aún hoy, todavía mucha gente, no sabe lo que le pasa cuando lo que están teniendo es un brote psicótico o esquizofrenia. Trabajo en una asociación de discapacitados psíquicos en León, donde todas son personas que padecen alguna enfermedad mental, sobre todo episodios psicóticos de esquizofrenia y trastorno bipolar.

Cuando hablas con la gente te das cuenta que la mayoría no sabe realmente lo que significan este tipo de trastornos, pero nadie está exento de padecerlos porque hay mucho componente biopsicosocial, influyen muchos factores genéticos, sociales y también la familia la que naces puede afectarnos. Es muy importante acercar y romper ese estigma social que muchos de ellos tienen. Cuando hago terapia de grupo, se trabajan los síntomas y muchísimas otras cosas, pero también trabajo el tema del estigma social que casi todos sufren.

como detectar una enfermedad mentalCómo detectar una enfermedad mental

Hay muchas señales que pueden indicar que padecemos una enfermedad mental. Pero si nos centramos en el bienestar emocional, podemos darnos cuenta cuando tenemos cambios en los hábitos cotidianos, de alimentación, o de sueño. En esos casos puede haber una pequeña señal de que algo está pasando en tu equilibrio emocional. Si te sientes vacío, que parece que nada te importa, que estás apático, incluso sientes dolor. Mucha gente de la unidad del dolor que a veces que no saben qué les pasa, sienten molestias inexplicables que no saben de dónde vienen. A veces estamos somatizando una emoción. Cuando acumulas muchas emociones negativas que no exteriorizas, muchas veces las somatizamos y se convierten en esas molestias y dolores.

Por supuesto, otra señal es cuando consumes algún tipo de sustancia para evadirte, cuando tienes cambios de humor severos, cuando no te relacionas con la gente, ... entonces algo falla. Cuando tienes pensamientos recurrentes, obsesivos, que condicionan tu conducta, tu día a día, que te impiden hacer cosas o enfrentarte a nuevos retos.

Y si vamos un poco más allá, si escuchas voces, o sonidos que los demás no escuchan, hay un sinfín de señales.

Recomiendo acudir a un profesional para que lo evalúe y haga un diagnóstico, o simplemente para que te dé unas directrices para prevenir.

Cómo detectar una enfermedad mental - Consejos para mejorar

Siempre hay que trabajar a tres niveles y esto es muy importante. El nivel fisiológico, el cuerpo, que es cuando notas esas palpitaciones, cuando estás con ansiedad o te cuesta respirar, sientes una presión en el pecho. A este nivel hay que aprender la respiración consciente, la atención plena en la respiración es la clave, con la meditación o incluso con algún ejercicio de yoga. Con todo ello trabajamos el cuerpo y la relajación.

Otro nivel que se debe trabajar es el cognitivo, los pensamientos, el cómo yo interpreto lo que me está pasando y el cómo gestiono esos pensamientos, cómo los dejo ir para no anclarme a ellos y entrar en un bucle.

El tercer nivel es el de la conducta, el motor, el cuidar la alimentación que también es muy importante. Una dieta saludable y ejercicio nos ayuda a sentirnos mejor. Además, el ejercicio genera endorfinas y conciliaremos mejor el sueño. Es fundamental dormir 8 horas y debe ser además un sueño reparador. Hay que organizar muy bien el tiempo para no sentir estrés y si no hay horas suficientes, tenemos que aprender a priorizar. También hay que cuidar las relaciones personales, alejarnos de personas tóxicas, intentar fomentar la vida social, en la medida de lo posible.

Es necesario hacer un pequeño esfuerzo por cuidarnos y acudir a un profesional.

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Terapia de pareja

Terapia de pareja, un clásico de las consultas de psicología, típica de la vuelta de vacaciones y tras las Navidades.

Suele tratarse de gente joven, que ya incluso de novios, antes de cumplir los 30, están acudiendo a terapia para resolver sus problemas.

A partir de los 50, es una franja de edad que no suelen sacudir, pero a partir de los 60 vuelve a ser habitual acudir a terapia de pareja por el síndrome del nido vacío, cuando los hijos ya se han marchado de casa, han emprendido el vuelo y entonces los padres se encuentran uno frente al otro, después de tantos años volcados con los hijos, habiendo perdido ya, mucha comunicación con los años.

Según una u otra franja de edad se aconseja de manera diferente, porque las causas de los problemas son diferentes, aunque hay un factor común en todos, la falta de comunicación.

Cuando son jóvenes, siempre hay uno con más prisa para afianzar la relación y otro que, sin embargo, se siente más inseguro y eso puede dar lugar a muchas discusiones.

En torno a los 35 / 40 los problemas pueden venir por la llegada de un nuevo miembro a la familia, y si ya tienen hijos, por discrepancias en la forma de educarlos, porque uno es más flexible, y el otro más rígido.

Esos son los problemas más habituales según la franja de edad, no suelen ser problemas de infidelidad como mucha gente piensa, sino cuestión de falta de comunicación, vida sexual, síndrome del nido vacío, e hijos.

terapia de pareja

Terapia de Pareja. Ejercicio.

Hay que potenciar esa comunicación. Y ser más creativo/a para salir un poco de la monotonía, hacer cosas nuevas, ir a sitios nuevos.

Un buen ejercicio es, por separado, preguntarles cuál es su primera prioridad (confianza / vida sexual...), analizar la respuesta por separado y posteriormente juntos, eligiendo el punto común que hay que reforzar.

A veces, determinadas conductas o comportamientos nos separan, y hay que volver a encontrarse en algún punto. No hay que intentar cambiar a la otra persona, cada uno debemos aceptar y respetar, la personalidad del otro.

Estadísticamente el 70% por ciento de las parejas que acuden a terapia de pareja continúan juntos. El otro 30% no, debido a que las parejas suelen acudir ya en unas fases finales de la relación, cuando ya se han intentado otras muchas cosas, excepto la intervención de un psicólogo y sin una comunicación sincera entre ellos, dejando que pase el tiempo, todo ello va quemando la relación.

Pero si la terapia de pareja se comienza pronto, en las primeras fases del problema, lo más habitual es que se supere. Hay que perder el miedo a ir al psicólogo.

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¿Qué es el estrés realmente y cómo gestionarlo?

¿Qué es el estrés realmente?

Todos en algún momento de nuestra vida o de forma habitual, hemos sufrido de estrés, en la actualidad es muy común. Es un problema que siempre ha existido, pero ahora tendemos a pensar que cuanto más trabajo tenemos, más estresados estamos, por ejemplo, los nervios comunes por entregar a tiempo un trabajo, solemos decir que estamos estresados y utilizamos la palabra "estrés" muy a menudo con mucha naturalidad, pero dicho uso no es correcto en realidad.

El estrés patológico es mucho más que sentirse nervioso o agobiado por un exceso de trabajo o por falta de tiempo. Para ser considerado estrés patológico, tienen que darse una serie de factores.

Para aprender a diferenciarlo, el estrés debe transcurrir por una situación novedosa y repentina, impredecible. Esa incertidumbre de que no sabes lo que sucederá, entonces es ahí cuando ya hablamos de una serie de pensamientos negativos con los que nos anticipamos al futuro, y sumamos la sensación de perder el control, puesto que esa situación novedosa, no está en nuestras manos el poderla controlar y nos sobrepasa.

Esa explicación más exacta de lo que es el estrés en realidad y no la simple sobrecarga de trabajos o tareas, ni la falta de tiempo.

Siempre tendemos a preocuparnos por las cosas que no controlamos, eso es lo que causa las situaciones que nos causan estrés. Por ejemplo, en una situación de divorcio, sí podría aplicarse correctamente lo que es el estrés, porque se trata de una situación nueva, impredecible, no sabes en verdad lo que va a suceder, con tu pareja, contigo, con tus hijos, ... Esa pérdida de control, es el auténtico estrés.

En la vida cotidiana y sobre todo por el escenario actual, te pones a leer las noticias del periódico y te encuentras con información nueva, impredecible, no tienes control sobre ellas, funciona como una amenaza y dentro del momento cotidiano de leer la prensa diaria, sí podría provocar estrés.

¿Qué es el estrés realmente y cómo gestionarlo?

Una vez que ya conocemos la definición exacta, el estrés hay que aprender a gestionarlo, porque si no lo hacemos podemos terminamos por tener un problema por una acumulación de estrés, aunque fuera causado por muchas situaciones cotidianas que nos lo provocan.

El estrés o el miedo en realidad tienen una función muy útil, funcionan como mecanismos de defensa. Si viviéramos en la selva y nos aparece de repente un león, sería una amenaza para nosotros, entonces el ser humano se prepara desde tiempos ancestrales para huir o luchar en esas situaciones, para hacerlo necesitamos unos estímulos que son ese miedo y ese estrés, que nos hacen reaccionar para sobrevivir.

En nuestro día a día o los evitas, o sientes una lucha interna constante. En el ejemplo de antes, con un divorcio, sentiríamos continuamente esa lucha dentro de nosotros, preparándonos para contraatacar, ese león que nos amenaza que, en este caso, es un divorcio.

Antes de aprender a gestionar el estrés, es bueno saber reconocer esos síntomas, lo que nos está pasando, el por qué mi cuerpo se prepara para luchar contra ese león. Con ese sentimiento de amenaza constante que no se resuelve, empezamos a sentir taquicardia, sudoración, similar a la ansiedad, se nos cae el pelo, no conseguimos conciliar el sueño, no tenemos nada físico, pero aparecen problemas físicos, como por ejemplo digestivos, que seguramente tengan que ver precisamente con esa situación que estamos atravesando.

El cuerpo nos va lanzando señales de que algo no va bien. También a nivel cognitivo, perdemos concentración, estamos más irritables, nos baja la autoestima, tenemos pensamientos negativos, empiezas a evitar esas situaciones que te provocan estrés, como por ejemplo hablar en público que puedes llegar a tartamudear (puede ser un reflejo motor al estrés), o evitas conversar con tu pareja porque sabes que acabaréis en una discusión.

Las personas que tienen el llanto fácil y no entienden por qué lloran, forma parte de esas señales para que sepamos que algo no va bien, que algo nos amenaza. Nos sentimos mal a nivel físico, a nivel psíquico.

Ahora que tenemos más información, podemos incluso detectar el estrés en otras personas de nuestro entorno, el saber por qué están más nerviosos, gritan o lloran sin motivo. Primero identificamos el estrés y luego investigaremos la causa que lo genera, el problema raíz y no siempre es tarea fácil. A veces es complicado averiguar el origen una vez que tenemos ya identificado el problema y no sabemos cómo actuar.

Cuando no lo controlamos y llegamos a sentirnos mal, siempre es aconsejable acudir a un profesional, aunque puedes empezar a intentar gestionar ese estrés con pequeñas técnicas de andar por casa.

Una regla básica es aprender el concepto de que todo pensamiento genera una emoción. Si tenemos un pensamiento negativo, me va a generar una emoción negativa. Por poner un ejemplo, si vas andando por la calle y de repente te empujan, piensas que te quieren hacer daño y eso te puede generar miedo, para ponerte en alerta y protegerte. Pero si te empujan y ves que esta persona lleva un bastón y gafas, comprendes que ha sido por accidente y sientes compasión por la situación de esa persona.

Una misma situación puede generar diferentes pensamientos (por lo tanto, emociones) una vez que la comprendes.

Que es el estres Si pensamos de una manera determinada, género determinadas emociones, pero si modifico mis pensamientos, cambio también mis emociones, pudiendo ser positivas. Porque la vida no es de color de rosa, pero se puede intentar modificar algunos de nuestros pensamientos para generar emociones positivas y, de esta forma, aprendemos a neutralizarlas, incluso con pensamientos ficticios. El cerebro no distingue lo real de lo imaginario y genera endorfinas igualmente (la hormona de la felicidad).

Si bloqueamos un pensamiento negativo con otro positivo imaginario, por ejemplo, un proyecto futuro que te ilusione, es imaginario porque todavía no ha ocurrido y ya te está generando emociones positivas, solo con pensar en ello.

Sin embargo, te empiezas a imaginar que estás atrapado/a en un sitio de dos metros por dos metros a oscuras y que tienes que permanecer ahí largo tiempo, porque lo estás viendo en una película y lo estás imaginando, con ello estás generando ya emociones negativas, que al tiempo puedes bloquear, pensando que estás viendo una película que te está gustando.

Tiene una importancia tremenda el poder de la mente y de los pensamientos. Tenemos que aprender a controlar esos pensamientos para ayudarnos a generar emociones positivas, ayudando si fuera necesario con nuestra imaginación.

Se trata de pequeñas estrategias, muy de andar por casa, pero muy efectivas, porque una vez que identificamos lo que estamos pensando podremos gestionarlo y con la ayuda de un profesional, será todo mucho más fácil. Porque como comentaba antes, no siempre es fácil detectar el origen de ese pensamiento, y no siempre somos capaces de controlarlo y bloquearlo.

Otra cuestión muy importante es que siempre debemos intentar exteriorizar nuestros pensamientos y emociones, no guardarlos siempre dentro. Hay que dejar de tragarse las cosas y expresarlas en voz alta, porque al final es como un poso que nos vamos creando ahí nosotros mismos, sin verbalizarlo, interiorizándolo. Sirve simplemente el contárselo a un amigo/a. Las mujeres generalmente expresamos más, emocionalmente, que los hombres. Los hombres suelen padecer más estrés quizás por ese motivo, porque tienen a no exteriorizar tanto por vergüenza, o quizás porque algunos todavía piensan que socialmente no está bien visto, pero todos somos humanos, disfrutamos o sufrimos por igual.

Para poder gestionar bien el estrés, yo siempre pongo el ejemplo que te imagines unas cerezas, para dividir las situaciones que te provocan estrés entres las que puedes controlar y las que no, las cuestiones impredecibles de las que sí puedes cambiar. Nos daremos cuenta de que tendemos a preocuparnos más por las que no podemos controlar, pero que no son tantas. Y las que podemos controlar, las podemos bloquear de la forma que explicábamos antes.

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